miércoles, 27 de junio de 2012

Gabriel Boric: "Nuestra pelea no es solamente por la calidad de la educación"

Desde Santiago de Chile
    El presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), Gabriel Boric comienza el 2012 en pleno período de reflexión. Luego de la última movilización masiva de marzo, advierte mayor articulación con otros sectores socioeconómicos.

Por Matías De Rose


"Tuvimos que sacar 250 mil personas a las calles para que la clase política identificara que hay un problema". Foto: diario La Tercera.
    Atrás quedaron los días de invierno en los que cientos de miles de estudiantes salían a las calles para reclamar por gratuidad en el sistema educativo. El sol del otoño chileno es más apacible y apenas hay gente sobre la Alameda, al igual que en la FECh. Pareciera que todos se toman vacaciones, excepto por Gabriel Boric, devenido en la cara visible más importante del movimiento estudiantil más antiguo de Chile.
    A diferencia de su antecesora Camila Vallejo -a quien venció en las últimas elecciones de diciembre-, el nuevo líder estudiantil se muestra mucho más crítico y verticalista en el marco reivindicativo. Sus últimas apariciones en televisión ya no son para anunciar sus estrategias: Boric saltó a la acción directa. Por estos días, los canales más importantes de noticias del país trasandino lo muestran dirigiéndose a las puertas del Palacio de la Moneda, en donde le entregará una carta al ministro del Interior Rodrigo Hinzpeter en repudio a su controvertido proyecto de ley de Resguardo del Orden Público.
-¿Qué conclusiones sacaron en este período de reflexión?
    “Estamos en un período de debate dentro del movimiento estudiantil. Haciendo un balance de lo que fue el 2011, tratando de aprender de los errores que cometimos e identificando nuestros aciertos, porque ser auto-conscientes es, en el fondo, la única manera para poder avanzar. También estamos analizando las proyecciones políticas para este año; como movimiento estudiantil, esperamos presentar nuestras conclusiones de este proceso de reflexión. Pero además queremos invitar a otros actores sociales a ser parte de esta reflexión colectiva para poder articular en conjunto, porque entendemos que ya nuestra pelea no es solamente por la calidad de la educación de nuestro país sino que por el carácter de la democracia.”
-¿Cómo piensan efectuar una transformación estructural que garantice el fin de lucro en la educación?
    “Está en debate cuál va a ser la relación con la institucionalidad, porque nosotros nos hemos dado cuenta de que en Chile hay todo un engranaje institucional diseñado para excluir de la deliberación política a las grandes mayorías y que sea una pequeña elite la que decida y se manifieste a través de los empresarios o de las dos coaliciones de la clase política (Renovación Nacional y Unión Demócrata Independiente), que están muy reacias a cambiar el actual sistema. Por lo tanto lo que  nosotros tenemos que hacer es crear poder popular y fortalecer el tejido social chileno que quedó destruido durante la dictadura, el cual se mantuvo igual en los tiempos de la Concertación y ahora recién está empezando a florecer nuevamente. Por otro lado, debemos construir nuestras propias propuestas para presentárselas a la institucionalidad, porque no podemos ser tan ingenuos de pensar que el parlamento no existe. Está ahí y sigue tomando decisiones.”
-¿Por qué pensás que el movimiento aún no obtuvo resultados concretos?
    “Nosotros habíamos confiado en que la discusión presupuestaria en el parlamento iba a poder concretar algunas de las demandas que nosotros estamos planteando, pero la clase política estaba mucho más cerrada de lo que mostraba a través de la prensa, entonces eso implicó que al final del día termináramos en una discusión parlamentaria donde no teníamos nada que ganar.”
-La derecha pacta con los militares, la Concertación con la derecha y el Partido Comunista con la Concertación: ¿Qué límites reconoce Izquierda Autónoma (movimiento político/estudiantil que integra)?
    “En Izquierda Autónoma somos muy críticos de la política nacional que ha llevado a cabo el Partido Comunista respecto a sus pactos políticos con la Concertación, quien durante 20 años administró y profundizó las políticas neoliberales instaladas a sangre y fuego durante la última dictadura. Por lo tanto tenemos una legítima desconfianza cuando hoy nos dicen que están de nuestro lado, porque cuando tuvieron la oportunidad de cambiar las cosas no lo hicieron. Entonces tener una iniciativa de acercamiento hacia las cúpulas concertacionistas me parece que es un error. Creo que hay gente muy valiosa dentro de la Concertación y, de hecho, para construir una mayoría uno tiene que apostar a convocar a esa gente, pero eso no se logra con pactos por arriba sino que con construcción social desde abajo. Por lo tanto nosotros no estamos disponibles para transar estratégicamente con ellos.”
-¿Cómo piensan lograr esa construcción social?
    “Hay una diferencia sustantiva entre táctica y estrategia. En la táctica tenemos que ser más flexibles y capaces de poder conversar con diferentes actores, pero nuestra estrategia se debe dirigir hacia la constitución de nuevos actores que dejen en cuenta el malestar social que existe hoy en día en Chile.”
-¿Cuál es tu posición respecto a las tomas en los colegios y universidades que tuvieron lugar hasta el febrero pasado?
    “Yo no tengo una posición en abstracto respecto a las tomas. Creo que la formas de movilización deben ser funcionales a objetivos políticos; entonces, si evaluamos que una toma es la mejor manera para llevar adelante nuestras demandas, adelante con la toma, siempre que sea mayoritaria y no por una vanguardia de 15 personas que toman una facultad donde hay 200. Eso creo que es algo que no puede suceder. Pero creo que todas las tomas y paros del movimiento estudiantil, por lo menos en todo el primer período, fueron absolutamente mayoritarias.”
-¿Considerás que de alguna manera las tomas terminaron debilitando al movimiento?
    “Cuando las tomas se terminan fetichizando creo que debilitan al movimiento, porque entramos en conflictos internos y al final del día terminamos peleando entre los mismos compañeros con los que el día anterior estábamos marchando. Entonces la debilidad de la forma es cuando dejan de ser funcionales a nuestros objetivos políticos y cuando se pierde ese sentido de reflexión.
    Yo justifico los paros, las tomas y las marchas como formas de hacer visibles ciertas demandas que de otras maneras no serían escuchadas. Tuvimos que sacar 250 mil personas a las calles para que la clase política identificara que hay un problema.”
-Sin embargo, en varias oportunidades declaraste que no hay que centrar el debate en las formas de la movilización, ¿Sobre qué aspecto pensás que debería enfocarse la opinión pública?
    “El debate en general lo tenemos que dar sobre el fondo del asunto, que es qué tipo de educación queremos. Nosotros la entendemos como un derecho social y el Presidente (Sebastián Piñera) como un bien de consumo, entonces ahí hay un debate de fondo respecto de nuestras concepciones ideológicas, sobre cuál es la función que debe cumplir la educación. Nosotros la vemos como el espacio en donde está en disputa el modelo de desarrollo que tiene un país, y no solamente como formación de profesionales automatizados para terminar sirviendo al mercado. Esa es la discusión de fondo, y a partir de eso hay una serie de discusiones que salen de esta raíz.”
-En la mesa dirigencial conviven autónomos, comunistas y libertarios, ¿Cómo articulan la correlación de fuerzas?
    “Hasta el momento hemos tenido una muy buena relación, ha sido un muy buen equipo de trabajo. Camila Vallejo tiene un liderazgo ganado legítimamente y no tiene sentido andar serruchándoselo. Creo que la mesa está funcionando bien porque todos entendemos que los objetivos que tenemos por delante como movimiento estudiantil son mucho más importantes que las pequeñas diferencias que podamos tener.”
-En diciembre del 2011, Camila Vallejo había declarado que para Navidad te regalaría “un poco más de humildad”, ¿Cómo recibís sus dichos?
    “A partir de eso se trató de generar una idea de que en la FECh había una especie de 'guerra fría', cosa que no era así. Yo creo que Camila derepente pierde la visión sobre lo relevante que pueden ser sus palabras, entonces quizás no le toma el peso a lo que dice. Por ahí lo tira y no se da cuenta de que se va a armar un escándalo a partir de eso. Yo lo tomo como una crítica constructiva y es algo que he revisado. Creo que efectivamente es muy importante que los dirigentes universitarios seamos muy humildes, porque tenemos mucho que aprender. Si yo aparezco ante los medios y la opinión pública como una persona soberbia, vamos a perder apoyo, o sea que es algo que tengo que recoger.”
-¿Qué regalo le devolverías a ella?
    “Creo que a ella le regalaría unas buenas vacaciones, porque sin duda debe estar reventada con todo lo que pasó el año pasado. Con pasaje de vuelta, claro...”
-¿Cuál es tu opinión sobre la “ley Hinzpeter”, el proyecto sobre resguardo del orden público? (N.de R.: Ley que regula las protestas y establece graves sanciones para aquellos que causen percances durante las mismas)
    “Es una violación tremenda a la libertad de expresión, no solamente para los estudiantes sino que también para todo ciudadano. Se criminaliza todo tipo de protesta social mediante tecnicismos y un lenguaje jurídico sofisticado. Se busca esconder, en definitiva, una restricción a la libertad de expresión muy importante, por lo tanto nosotros estamos muy preocupados por esta ley y vamos a  efectuar nuestro rechazo frente al Palacio de los Tribunales.”
-¿Cuáles son los próximos pasos del movimiento estudiantil?
    “Nuestra prioridad va a ser ampliar el marco del movimiento estudiantil hacia otros sectores sociales y fortalecer la recomposición del tejido social chileno. Sabemos que es una tarea a largo plazo y que no se va a cumplir en nuestro mandato, pero creemos que tenemos que empezar a avanzar en esa dirección. Por otro lado, trabajaremos en la construcción de propuestas claras de cómo queremos que sea el sistema educativo en Chile, sino vamos a terminar inmersos en iniciativas que no nos representan.”
-¿Considerás que el sistema educativo en Argentina es un modelo a seguir?
    “Creo que hay ciertos elementos del sistema argentino que son destacables y que hay que mirar con atención y, por qué no, imitar, como la gratuidad en todos los niveles educativos. Yo creo que es positivo pero en ciertos matices, como el acceso irrestricto que tienen en las universidades estatales. Allá hay una preocupación real por fortalecer y financiar a las universidades estatales, pero entiendo que tienen tasas muy altas de deserción o mucho tiempo de permanencia. Esas son cosas que, a la hora de copiar un sistema, habría que mejorar. Pero sin duda allá la educación pública está en un mejor pie para avanzar que en Chile. Por lo menos la educación universitaria, porque entiendo que los de la educación primaria y secundaria tuvieron movilizaciones contra Mauricio Macri en su momento. No te digo que es perfecta ni que sea el paraíso, pero creo que va más por el camino correcto.”

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