lunes, 11 de agosto de 2014

Aguafuertes cariocas

Por Matías De Rose, desde Brasil

Material fotográfico: Milo Uriburu

En 1933, el escritor argentino Roberto Arlt editaba una de sus piezas periodísticas más perdurables: las Aguafuertes porteñas, un conjunto de artículos literarios publicados en Buenos Aires por la editorial Victoria y reproducidos alternativamente por la revista Proa y el diario El Mundo de España. El origen del título tiene parentesco pictórico y se refiere a las pequeñas estampas grabadas sobre cobre y zinc que alcanzaron gran difusión en la época de Durero y Rembrandt, en la de Goya y en la de los expresionistas alemanes. Arlt tiene la intención de mostrar una realidad fragmentada y de reproducir, a modo fotográfico, un momento concreto.
Tres años antes, el autor de Los siete locos ya había ensayado una primera aproximación con las Aguafuertes cariocas, una serie de cuarenta textos escritos en Río de Janeiro que pasó inadvertida y que tomó estado inédito. En esta reimpresión actualizada por Puntos de Vista, desplegaremos toda la utilería visual y la parafernalia de una sociedad extrañamente taciturna, convulsionada por la llegada de un mundial de fútbol que no fue deseado.



Gentileza gera gentileza
 
En Sana suele desaparecer el tiempo. Ya nadie usa reloj y a veces ni siquiera teléfonos celulares. Hay días de clima impredecible, y hay sombras gigantes en la noche que cubren la inmensidad del Alto da Gloria, un cerro de novecientos metros de altura sobre el nivel del mar. El ritmo aquí es diferente; nadie anda con apuros. Cuando escampa durante la mañana se trabaja en los ranchos y en las huertas. Hay senderos sinuosos que achican el camino vertiginosamente entre la piedra y el precipicio que se estira largamente hacia la profundidad del mato turbio. En el Refugio da montanha, las casas se pierden en el espesor húmedo de las nubes que abrazan la cima de esta roca.
Al norte de la ciudad de Río de Janeiro, alejado de la vorágine mundialista, Sana cuenta dieciséis años de vida. La policía civil llegó hace apenas dos años y el trabajo de la prefeitura no asciende a estos rumbos de tierra arcillosa. Los pocos moradores que hay en Alto da Gloria, antiguos ciudadanos urbanos, están aún construyendo sus chozas en lotes de tierra virgen que le compraron a sus viejos dueños sobre los últimos metros del morro. Esto genera un sentido de comunidad que funciona con cierta practicidad. Es costumbre que los vecinos colaboren entre sí para terminar de construir sus viviendas o arreglar caminos. A cambio, el que solicite la mano de obra le retribuye el gesto al grupo con una típica feijoada para después de la jornada de trabajo. "Gentileza gera gentileza", es el mandamiento: un lema popularizado en los '80 por el predicador urbano carioca José Datrino.
Betão vive aquí hace dos años con su mujer y una preciosa hijita de nueve meses. Él es la imagen casi prototípica del hombre que vive en Sana. Es un tipo extremadamente tranquilo y agradable. También un incansable trabajador de manos curtidas. Culebrea por los caminos que él mismo abrió a machetazos para descender del morro. Sube tejas, maderas, cañas de bambú y troncos de palmera coquera a cuestas de su menudo torso. Betão es un individuo crítico a todo lo que alguna vez rodeó su vida. Recuerda con pesar su paso por la escuela nacional, la más importante de Brasil, donde lo echaron por teñir su larga melena crespa de color azul.
Una tarde vimos juntos un partido de Brasil por televisión. El nivel de juego no fue para nada bueno, pero Brasil finalmente ganó y ni siquiera eso, ni los goles, lo mueven de su sillón. No es que no le interese el fútbol, puede hablar varios minutos de su equipo Fluminense, o analizar el presente del fútbol internacional. Aún así, el mundial parece no distraerlo. Mientras acomoda sus ahumados lentes, se entretiene con el tabaco que arma en sus papelillos, y descarga con suspicacia: "Para organizar el mundial aquí, la FIFA le dio a nuestra administración un bola gigante de dinero que finalmente no alcanzó para cubrir todas las necesidades para ser anfitriones. No me interesa torcer por ese juego".
Casimiro de Abreu es la ciudad más cercana. Es un pueblito de aparente tranquilidad con irrisorias dotaciones de policías militares en las calles. Las personas tienen una buena predisposición y una cierta calidez para con el forastero -ésta es una impresión general en Brasil, no sólo aquí-. Macaé, a sesenta kilómetros de distancia, es la jurisdiccion municipal de Sana. Le llaman la capital nacional del petróleo y combina sus ruas urbanas con una importante cantidad de favelas, un barrio industrial y un centro comercial que termina en una caleta de pescadores junto al mar. En una panadería del barrio, un oficial de la policía grita el gol que Camerún le marca a Brasil, contagiando a varios en sus mesas.


Los días que juega el “Scratch”, el país se paraliza. Pude comprobarlo en playa Tartaruga, en la península de Búzios, la tarde que Brasil venció agónicamente a Chile desde el punto penal. “Bebeto”, un negrito de veintitantos años con la camiseta del crack brasileño, casi que adivina las jugadas que emite con transferencia el pequeño televisor de la barraca Bar Do Peixe. Una vez clasificados a cuartos de final, la tensa calma cede ante el color habitual de la playa. “El Ruso”, dueño del boliche, raya la mesa de madera con la punta filosa de su cuchilla. Se lo nota, como después reconocerá, decepcionado por el nivel de la verdeamarella.

Armaçao dos Búzios es una esfera de consumismo, con un paupérrimo circuito cultural que se ve coartado por la burocracia y las autoridades municipales. Aquí, como en diversos destinos de del país, se llega mediante agotadoras combinaciones de autobuses y vans. O Perú molhado, el periódico local, reconoce con pesimismo: “Copa do Mundo de Búzios: Nao era bem isso que estávamos esperando, mas é melhor que nada”, en referencia a la escasa cantidad de turistas arribados durante los últimos meses. Este balneario se popularizó a partir de 1964, cuando la estrella de cine francesa Brigitte Bardot visitó la península para escapar de las cámaras y reporteros gráficos. En la costanera, llamada Orla Bardot, hay una estatua dedicada a ella, siendo lo más representativo del lugar. Ya nadie recuerda que en estos puertos desembarcaban esclavos africanos a cambio de indios Tupinambás que eran esclavizados por los franceses en épocas de colonización portuguesa. De esta manera, ocultan la historia negra de Brasil bajo el mármol.

Triste carnaval

El día de la final entre Argentina y Alemania, el sambódromo de Río de Janeiro permanecía -al igual que las calles- atestado de argentinos que cruzaron la frontera desde varios puntos del país. La copa parecía estar en manos del capitán Leo Messi antes del pitido inicial, pero en frente estaba, otra vez, la dura Alemania. 1-0 a cinco minutos del final de la prórroga y el carnaval se tiñó de gris: llantos, insultos, desesperación y las sillas que empezaron a volar sobre nuestras cabezas en la playa Copacabana. Un grupo de brasileños no respetó el duelo de la irrespetuosa concurrencia albiceleste, que durante los días previos había explotado todo su repertorio chovinista contra los locales. Fue entonces cuando el festejo se confundió con el caos; un numeroso personal de la policía militar, fuerza acostumbrada a dispersar manifestantes con el uso y abuso de la violencia, no escatimó en palear a macanazos a un joven que estaba en medio de la colisión. Los gases lacrimógenos y las balas de goma llovían sobre los violentos, pero también sobre la prensa, las mujeres y algunas familias con niños pequeños. De pronto, Brasil, con el mundial ya a cuestas, levantó nuevamente el escenario de las protestas. Un grupo de activistas desplegó sus pancartas en frente de la dotación armada. “Welcome to world cup 2014”, rezaba con ironía el texto de una de las banderas.
Volviendo a la Praça da Apoteose en el metro, los torcedores brasileños nos hicieron sentir el rigor de la derrota, rodeando nuestra columna y hostilizándonos como si fuéramos un ejército que vuelve capitulado de la guerra. Para nuestro asombro, en las calles cercanas al sambódromo, las familias en las favelas fueron la excepción. Nos aplaudían al grito de “¡Vamos Argentina!”, demostrándonos que en algún lugar aún había un espíritu de decencia.
A la mañana siguiente, las portadas de los periódicos celebraban la derrota argentina. El vendedor del kiosco, un hombre canoso con barba de una semana, se muestra contento por el fin de este mundial: “Ahora Brasil se las va a tener que ver con su gente”. El próximo desafío de este pueblo será las elecciones presidenciales de octubre.






Mundial FIFA: ¿Realidad o ficción?
No es apresurado afirmar que la FIFA es uno de los organismos más corruptos en el planeta, pero cierto es que el modelo que implementó ya forma parte de un nuevo mecanismo de colonización comercial de gran protagonismo en el engranaje del capitalismo financiero, y que los estados participantes avalan en pos de la mercantilización del fútbol, con el marketing y la publicidad que invitan a todo el mundo a participar del big bussines. Para este año, el modelo FIFA encontró acogida en la séptima economía mundial. El parlamento brasileño había aprobado la denominada “Ley General de la Copa del Mundo 2014” que, entre otras cosas, estipuló la creación de un área de restricción comercial donde monopólicamente se vendieron los productos de los auspiciantes de la FIFA. Del deporte, ya poco queda...
Y así como cada país tuvo una connotación particular en la organización de un mundial, en el caso de Brasil podemos afirmar que fue el mundial más conflictivo en términos sociales. No es que haya existido una fiebre antimundialista, pero sucede que los requerimientos del modelo FIFA desnudaron una serie de postergaciones en Brasil que despabilaron a cierta parte de los sectores populares y la clase media. No toleraron que no se priorizara la construcción de más escuelas y hospitales, tener un mejor transporte público, urbanizar las favelas y buscar las maneras más eficientes para combatir la enorme desigualdad social que crece como bananeros en los morros. Esta no es "la otra cara" del mundial; simplemente es su verdadera cara.
Entonces: ¿Es cierto que el mundial de fútbol nos une?, definitivamente no. El efecto más preponderante en este sentido es el que producen los medios de comunicación, generalmente televisivos, que insisten, cada dos o cuatro años, en mostrarnos la cara más soez del patrioterismo, la xenofobia, el racismo y el machismo que se traduce en gran parte de la afición futbolera. Por otro lado, la idea de la representatividad de una nación, con todas las complejidades que tiene una sociedad, no puede -ni debería- ser ejercida por una selección de jugadores de fútbol. Lo que se genera, en definitiva, es un sentimiento de pertenencia colectiva: tenemos nuestros colores, nuestros héroes; somos nosotros quienes ganamos; quienes podemos entrar en la historia. Todos nosotros, en la primera persona del plural.

Enfocándonos en la exultante tribuna argentina (el mejor ejemplo de esta tesis), lo único representativo en los habitantes de su nación es la figura del hincha, que con su comportamiento expresa una tendencia emotiva y sociológica como ninguna otra en el mundo. El fervoroso torcedor que alienta con su literatura folclórica al equipo, es un reflejo voluble del hombre en sociedad. Tomando reflexiones del sociólogo argentino Pablo Alabarces, la euforia y el sentimiento de unidad nacional que ofrece el fútbol, se desvanece "24 horas después del mundial". Todo es momentáneo: no hay transformaciones sociales, políticas, económicas ni culturales después de participar en el mayor espectáculo deportivo. En la Argentina de 1986, por ejemplo, el entonces presidente Raúl Alfonsín lo supo cuando Diego Maradona volvió como un barrilete cósmico desde México con la copa bajo el brazo. Aún así, su gobierno se hundió en la inflación, el retraso salarial y la pobreza que marcó a los '80 en Argentina como "la década perdida".
Sin embargo, una sub-lectura nos muestra que este mundial ha repercutido en términos sociológicos como consecuencia de un estado de orden social que ya estaba a punto de hacer ebullición. Como he referido, Brasil se prepara ahora para elegir presidente. Atrás quedó lo que muchos tomaron como un desafortunado acto circense. El gigante no despertó de ninguna siesta porque los tiros en las favelas mantenían desvelados a los chicos, y esa es la caracterización simbólica mejor utilizada para distanciarse de cualquier análisis arrebatado. Brasil pide cambios para ganar, ahora sí, su partido más trascendente.   





domingo, 6 de abril de 2014

La Trinidad Lírica

Alika + Miss Bolivia + Sara Hebe

Cumbia, reggae y hip-hop en el mismo compás. Con audaces apuestas discográficas, Miss Bolivia, Alika y Sara Hebe le siguen regalando al público la frescura de un género renovado. Entre el arte y la militancia activa: su música como herramienta de compromiso social. Ritmo, poesía y conciencia; historias de calles y lunas suburbanas.

Por Matías De Rose

MISS BOLIVIA, el Anti-Edipo

Paz me cuenta que tiene una “corta vida de militante pero intensa”. A veces la invitan a cantar a las cátedras de Ciencias Sociales o Psicología y a movilizaciones universitarias. Le escribió un rap a las Madres de Plaza de Mayo. Antes era interlocutora de la lírica consciente: así definía a sus impulsos artísticos. Ahora toda esa verborragia insolente mutó en un caprichoso “quiero cambiar”. En un dancehall cumbiero y ritmos modernos que incitan al agite conservando el brío querellante.

Miau es la nueva apuesta discográfica de Miss Bolivia. Foto: archivo.
        
         La casa donde nos encontramos en Villa Crespo es una galería amplia y luminosa que se extiende en otros tres cuartos. En el primero suele dar clases de yoga Ashtanga Vinyasa, una disciplina proveniente de los montes Himalaya. El salón está rodeado por dos o tres bibliotecas que remiten tomos sobre psicoanálisis freudiano y materialismo histórico, entre los más repetidos. Ve con cercanía volver a ejercer la docencia en psicología, la que alguna vez relegó para dedicarse de lleno a la música. Le gusta dar nociones básicas sobre el capitalismo y la teoría marxista, aunque se reconoce con Gilles Deleuze: el autor de Capitalismo y esquizofrenia es una clara influencia en la vida de Miss Bolivia. “Me parece una buena plataforma de ideas, sobre todo en el plano artístico. Aunque a él no le gustaría que se hable de paradigma…”.

         Mientras prepara un mate se justifica desde la cocina:

-Perdón por el desorden, acá alguien acaba de terminar de editar su disco.

La autorreferencia escondida alude a Miau, su reciente material. Atrás quedó la lírica consciente, donde ella misma circunscribía a su prosa. El argumento es platónico: cree que estaba expresando su arte a semejanza de idealizaciones: “Antes hablaba en segunda persona, como exhortando máximas buena onda pero que son bajadas de línea: ‘Apaga tu mente, enciende el corazón’. Ni yo puedo apagar la mente, entonces no me interesa pararme en el lugar de ordenar algo que yo no puedo hacer. Ahora soy más autobiográfica, me hago cargo de lo que soy y de mis posibilidades. Puedo hacer canciones pero no puedo apagar la mente”.

Se la nota reflexiva. Como si hubiera desarrollado una capacidad de elaboración de todo lo que alguna vez fue, para digerir todos los sucesos de su vida en un nuevo disco. “Lo tengo que transformar en algo artístico”, reconoce, “sino creo que me enfermaría”. Cambia “veneno en medicina”; cuestión de supervivencia...

La militancia ocupa, según distingue, como mínimo la mitad de su vida artística. Participó del spot de Presidencia de la Nación homenaje a Néstor Kirchner que se difundió previo a las últimas elecciones legislativas. “Practico un activismo apartidario, si bien voto y asumo mi responsabilidad cívica. Milito por causas y contenidos, y cuando hago una revisión de esos ejes pienso en Néstor como líder político y como gobernante. En gran porcentaje, lo asocio inmediatamente con su gestión y su práctica política imperfecta, con todas las causas que engloba mi militancia. Me llamaron para algo que no era partidario sino que institucional; el homenaje a un hombre. Que me hayan dicho a mí me honra a sobremanera, por eso lo hice automáticamente. Quizá el modelo de acción política tiene fisuras, como todos los modelos. Pero creo en el libre debate sin fanatismos”.


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ALIKA, sin intermediarios

Llegó a Los Ángeles en el marco de una gira que emprendió el año pasado. Acaso desde otras ciudades siga observando que todo lo que brilla bajo el sol es vanidad. Alika ya grabó su sexto disco de estudio Mi Palabra, Mi Alma, y asegura que la idea es darlo a conocer: “Me va bien, trato de difundir mi música por todas partes. ¡Así es la vida del mariachi!”.

Mi Palabra Mi Alma. Alika sigue en el ruedo. Foto: archivo.

“En Estados Unidos comenzamos a presentarnos en el 2006 y desde entonces tocamos en los festivales de reggae más importantes”, comenta. Así Alika pasó del Northwest World Reggae Festival al Tribute to the Legends y del Reggae on the River al One Love One Heart. “Nos presentamos también en ciudades como San Francisco, San Diego, Nueva York, Miami y Chicago”, y dice que espera poder volver a la Argentina en el 2014.

La ex Actitud María Marta sigue impulsando su mayéutica inquisitiva con Mi Palabra Mi Alma, su nuevo material costeado con ayuda casi íntegra del Crowdfunding (financiamiento colectivo). “El disco ya está terminado, ahora le estoy dando las últimas escuchadas antes de mandarlo a fabricar y subirlo a internet. El financiamiento en masa fue eficaz y la gente me ayudó en la recta final, que se me estaba complicando un poco. Estoy muy agradecida por eso”.

Para Alika, la independencia que siempre mantuvo de la industria musical le permitió ser ella misma y llegar al público sin intermediarios: “Es ser dueño de tu trabajo, de tu tiempo y de tus decisiones. Que ninguna presión de ningún tipo intervenga en tu creatividad o en tu forma de expresarte. Es ser vos mismo, no es para cualquiera. Es un camino difícil pero da sus frutos”.

Admite que tiene algunas ideas de trabajo “para lograr beneficios en nuestras comunidades”, en donde involucrará la música con otro tipo de disciplinas, aunque prefiere mantener los detalles en suspenso. “Ya lo iré desarrollando y poniendo en práctica con el tiempo. No siempre las cosas salen como uno las planea. De nuestra parte le pondremos todo el empeño”.


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SARA HEBE, lujo popular

         Sara siempre pone el cuerpo. Un día está en un edificio tomado resistiendo al desalojo de la policía. Otra noche arremete frente al Congreso para decirle a Monsanto que no es bienvenido en el país. Sin embargo, con su música como pretexto, prefiere no correr con la chapa de militante: “Es algo grande, y a mí me falta trabajo de base. Pienso que soy una opinión poética de lo que veo que está pasando”.

Sara Hebe, otra etapa del rap argentino. Foto: archivo.

En el 2012 grabó su segundo disco Puentera, que procedió a La hija del Loco (2009). Con estos dos trabajos, la chubutense logró cosechar buenas críticas en la esfera hip-hop y algún sector de la prensa cultural de nuestro país. Llevó su música al Colectivo Cultura Libre del Foro Social Mundial de Porto Alegre y también fue invitada por el Colectivo Hip Hop Revolución de Caracas, para representar a la Argentina en la quinta edición de la Cumbre Internacional de Hip-Hop.

Este corto tiempo en la escena resultó un curso intensivo, en el que Sara Hebe  problematiza su dilema artístico y se acoraza con su autenticidad: “Aprendí a elegir mejor las palabras. A pensar un poco más antes de grabar. Aprendí a no vomitar todo de una y a organizar un poco más lo que quiero transmitir, que es poesía”.

Actualmente sale de gira por todo el país con su beatmaker y compañero de tarima Ramiro Jota. Considera que juntos están haciendo algo distinto. Un híbrido entre punk, rap y cumbia que va más allá de una mera fusión musical. “Quizá inventamos algo”, sospecha.

Sara Hebe es casi nihilista. “No creo en casi nadie”, me dice. “Sólo en algunos amigos y amigas que trabajan en proyectos que apoyo”. Sitúa como salvedad aquellos espacios donde aporta sus reflexiones más puras: “Creo en la música”, asiente, “en las cosas que se hacen auténticamente”.

“A cada paso hago política, que es la cotidiana. Elegir tocar en tal o cual lugar es un acto político”, dice, aun con cierto recelo respecto al alcance del arte como herramienta política. “Igual” –admite- “sigo haciendo temas. Creo que puede ser una herramienta de transformación y puede servir para visibilizar cosas que están pasando, pero no creo que el arte cambie radicalmente nada. Un cambio radical se lograría por un entramado de hechos políticos, culturales, artísticos…”

             Sara siempre pone el cuerpo. El acto de estar presente es también parte de ese entramado que ella advierte y del que a la vez reniega. En ese terreno, todo le sirve de inspiración: “me remito a lo que veo a mi alrededor y lo que me pasa a mí. Lo que me pasa adentro y lo que está afuera".

viernes, 7 de febrero de 2014

Goy Ogalde: Envasado en origen

Artículo publicado en Diario Zeta (30/01/2014)

El ex Karamelo Santo presenta "Soy Cuyano", un disco que recoge cuecas y tonadas de su Mendoza natal.


Por Matías De Rose



     En un antiguo caserón de La Boca, Guillermo “Goy” Ogalde instaló El Cangrejo Records, el estudio que levantó hace unos quince años, cuando se trasladó de su Mendoza natal a la complicada Buenos Aires. Allí produjo buena parte del
Goy "Karamelo" Foto: archivo

material de Karamelo Santo, la banda que fundó y de la cual se apartó hace tiempo. Allí grabó también su últi­mo disco solista, Soy Cuyano. A diferencia del caos de las demás habitaciones, el cuarto de los instrumentos y paneles de sonido están cuidadosamente acomoda­dos. Una wiphala –la bandera de los pueblos origina­rios andinos– marca como una declaración de principios su territorio. Antes de comenzar la charla, Goy clickea y muestra sus nuevas canciones: “Esto es una cueca mendocina; acá la mezclé con un poco de reggae, pero con swing; esta guitarra suena bien al frente, le da un clima desértico”. Soy Cuyano tiene una iden­tidad regional evidente desde el título. Goy dice que era “una deuda de vida”, una promesa que tiene con su propia infancia, su abuela y sus raí­ces huarpes.
-¿A qué se debe esta mutación artística?
"Con Karamelo Santo ya ve­nía probando folklore pero sin el rigor tradicional. En la zona de Cuyo siguen manteniendo su gusto por la tradición y yo estaba quemado por lo conserva­dor. El proceso militar utilizó al folklore cuyano como herramienta de propaganda, un reperto­rio de cuecas de milicos, de la virgen, y nunca nada del indio y de nuestra gente. Así que este disco formará par­te de un pilar de cosas nuevas".


En su estudio El Kangrejo records
-Es tu primer disco solista…
"Sí, y además creo que va a haber una segunda parte. Previo a la salida del disco me hablaron artistas de fo­lklore que quieren trabajar conmigo. Quizá en la segun­da parte matice con gente como Bruno Arias, el ‘Raly’ Barrionuevo o ‘Duende’ Garnica, que son personas con las que comparto farras en la noche porteña".
-Te alejaste de Karamelo por diferencias con el management y el contenido artístico. ¿Cómo es tu laburo ahora que no dependés de intermedia­rios?
"Soy independiente, libre. Hago lo que quiero, y me parece bien. No es que no quiera tocar para determinados sectores. Si la gente ‘K’ me llama para tocar, voy y les cobro lo mis­mo que Fito Páez. Obviamen­te nadie me llama por esa pla­ta, por eso es que sigo tocando en los mismos lugares de siem­pre. En un principio el kirch­nerismo me pareció un ca­mino viable, pero se metió el menemismo y le copó la pa­rada la derecha, entonces ya no estoy ahí. Mi única mili­tancia son los pueblos ori­ginarios. Tienen la única solución salvadora de la sociedad, desde su cos­movisión hasta su tra­bajo comunal, social y revolucionario".

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En vidriera:

Gaspar OM hace Killombo




Arte de tapa Killombo
Killombo es el nombre de su nuevo y primer disco solista tras un largo recorrido con Los Umbanda. “Elegí ese nombre porque es una poderosa palabra que todos decimos muchas veces, todos los días”, reconoce Gaspar Om. “Además” -continúa- “tiene significados diversos y en algunos casos muy fuertes. Por ejemplo, en África significa ‘reunión de guerreros’; en Brasil los ‘quilombos’ eran los focos de resistencia de los esclavos en la época de la colonización. El disco salió en un momento personal de mi vida en que sacar un disco solista luego de tantos años de banda, es un quilombo”.
Este material, ejecutado y producido casi íntegramente por él, se oye más prolijo y apto para todo público que sus trabajos anteriores. Gaspar admite que siempre le costó clasificar su música. Con el reggae como espíritu, se permite deambular entre géneros como el dancehall, hip-hop, cumbia latintrópica y rock latino.
Luego de una gira por la provincia de Córdoba, presentó Killombo en Niceto Club, Groove y en Uniclub, donde lució sus nuevas canciones con The Surikats backing band en la Fiesta Clandestina. Participó en diciembre pasado del show de Manu Chao en el estadio de Ferro y en febrero hizo su primera gira por territorio mexicano.


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La trilogía del Chávez
Brooklin Güiros es el tercer disco del Chávez
Brooklin Güiros es el tercer y último trabajo discográfico de Matías Chávez Méndez luego del reconocimiento obtenido por sus primeros dos cortes: Morón City Groove y Casanova Style. Según su mismo autor, este material cierra el círculo en muchos aspectos: “Siento una evolución gradual de disco a disco. Se fue puliendo el estilo y el concepto, y también se abrió el abanico hacia otras músicas y combinaciones. El cuadro hoy es más rico y profundo: si bien ya en el primer material había canciones más experimentales, ahora percibo todo más cerrado y certero. Por otro lado, el proyecto arrancó como solista y hoy funciona como banda, lo cual agrega otras miradas y elementos.

            “Mi apuesta es hacer música que sea a la vez bailable, moderna, popular y refinada”, considera. Ya estrenó el videoclip de su corte de presentación, “El Subidón”, y se espera para este mes el lanzamiento del disco físico -por ahora sólo disponible on-line-. "El Chávez" opina entusiasmado que las repercusiones fueron “cien por ciento positivas”: “Siento que hicimos un disco hermoso y que al que lo escucha le llega la magia que pudimos plasmar. Mi intención es hacer la música que tengo en la cabeza; plasmarla lo mejor que pueda y bajarla al mundo”.


            Las próximas presentaciones del Chávez serán todas en el conurbano bonaerense y planeasu regreso a Chile y México para seguir sembrando y presentando su flamante material. 

viernes, 17 de enero de 2014

Paraje en los Olivos



Por Matías De Rose

Durante gran parte de su obra, Woody Allen retrató a la ciudad de Nueva York a través de sus historias: las personas y sus complejas interrelaciones. ¿Hay mejor manera de darle voz a un lugar que haciendo hablar a sus habitantes? En definitiva, la identidad de cualquier sitio es determinada por su historia pero también por su gente y sus costumbres. Con todo el respeto que merecen este genio del cine y su musa, yo no voy a pretender contarles la historia de ningún hipocondríaco inseguro de sí mismo ni algún misterioso asesinato en la ciudad. Pero sí creo que, mucho más modesto, el barrio de Olivos en la zona norte del Gran Buenos Aires, tiene historias que, como las de Alvy Singer o Isaac Davis, merecen un protagonismo especial.
Olivos, que tiene una superficie aproximada de 7,7 kilómetros cuadrados, es el barrio más antiguo y más poblado del partido de Vicente López, con cerca de 85 mil habitantes. Su historia se remonta al 19 de febrero de 1770, fecha que figura en el acta del Cabildo de la Ciudad de Buenos Aires y que registra el primer nombre que recibió la zona: Paraje de los Olivos, debido a los árboles de olivos que había plantado en la zona el capitán español Domingo de Acassuso, los cuales facilitaban la identificación del barrio en las cartografías. Una franja en la periferia norte del Río de la Plata que se dividía entre las grandes concesiones de lotes y la construcción de un muelle, una catedral y una plaza que el día de hoy son un emblema viviente. Al poco tiempo, se asentarán en la zona -según el censo de 1815- 45 familias de labradores, tres pulperos y un panadero.
Con el correr de los años, el barrio fue cambiando de nombre: lo llamaron “Pueblo Mitre” o “Mitre de los Olivos”, hasta el 22 de junio de 1863, fecha en la que se celebra oficialmente el nacimiento de Olivos por motivo de la llegada del Ferrocarril del Norte. El primer objetivo del ramal ferroviario era transportar la producción de las huertas hacia la ciudad . Con el tren llegó el telégrafo, las comunicaciones y cada vez más familias que querían poblar estas tierras.
Para muchos, este es un barrio para pasar los fines de semana y disfrutar de las tardes de sol en el río, donde cualquier domingo se amontonan familias y aficionados al deporte. En Barrio Golf -una de las seis divisiones de la localidad, además de Olivos Bajo, Roche, Center, Loma de Roca y Barrio Gándara- hay un promedio de diez colillas de cigarrillos por cuadra tiradas en la acera antes de que el barrendero las recoja cada mañana. Recibe ese nombre en referencia a un remoto campo de golf que ocupaba todo este terreno. Mi casa, según los más antiguos, está edificada exactamente donde el juego llegaba a su fin: el hoyo número 18.
En la avenida Maipú, la principal del barrio pero que también atraviesa a las localidades de Martínez, La Lucila y Vicente López, me encuentro con comercios para todo antojo: cientos de locales de indumentaria, casas de tatuajes, salas de ensayo, comiquerías, sex shop... Además hay un perímetro de bares y discoteques que, durante las noches de fines de semana, se inunda de jóvenes en busca de nuevas aventuras. También está la quinta presidencial. Para la mayoría del país acá vive el Presidente de turno, pero para los olivenses este es un lugar para trotar o iniciar largas charlas en caminatas alrededor de la manzana.
Muy cerca de ahí está la Biblioteca Popular de Olivos, donde puedo oír a algunos hablar sobre las hermanas Ocampo o los tesoros ocultos de Miguel de Cervantes. Otros pocos en un rincón hablan sobre el olor polvoriento de las páginas de los libros. Hay reconocidos periódicos zonales que cada tanto recuerdan el aniversario de un barrio o traen el recuerdo de “Minguito”, Sergio Goycochea o Carlos Robledo Puch, personajes del humor, el deporte y el crimen que se transformaron en figuras célebres de Olivos.
La gran atracción del vecindario es el famoso “viejo paloma”, un hombre que desde hace unos diez años coloca pan mojado en su cabeza y le da de comer a varias palomas que ya son como su familia. Podría ser lo más impactante de Olivos, si no fuera por un indigente que, vaya a saber uno desde hace cuánto, transita como un alma en pena a lo largo de la calle Ricardo Gutiérrez con idéntica vestimenta, barba y peinado todos los días. A veces lo veo por la mañana, siempre cerca de las siete, con el mismo aspecto desde hace diez años. Los vecinos más antiguos afirman que la cantidad de tiempo es, por lo menos, el doble. Entre tantas conjeturas, lo cierto es que nadie sabe nada de este vagabundo errante.
Nadie.
Garitas de seguridad en casi todas las esquinas, el Equipo de Soluciones Rápidas, más de trescientas cámaras de seguridad repartidas por el barrio, la Comisaría número 1 y un aumento de patrulleros dependientes de la municipalidad. Con esto podría afirmarse que casi no hay índices de delito en el barrio, pero ésto no es así. Cada tanto se oyen noticias de asaltos en las casas que ostentan mayor nivel económico, o boquetes que un grupo de okupas hacen en casas abandonadas para establecerse en nuevas viviendas. Muy cerca de estas tranquilas cuadras está la villa Borges. De ahí presumen los vecinos que salen los que delinquen; la verdad es que a veces suele ser gente de traje o uniforme. Yo soy testigo de que el narcotráfico es corriente en esas calles apenas asfaltadas, donde punteros y policías conviven en un perfecto matrimonio comercial.
En Olivos hay clubes deportivos, escuelas públicas, hospitales, conservatorios de música, centros culturales, la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos y un club náutico. Desde los '30, en la denominada década infame, afloraron exponentes de la Unión Cívica Radical (UCR) en el barrio, transformándolo en una trinchera del partido. El día de hoy el panorama es más diverso. Hay sedes de la UCR pero también del Partido Justicialista y de las más variadas militancias de todos los partidos y corrientes políticas. El municipio había estado gobernado, los último 20 años, por Enrique García, un autodefinido “peronista de Perón”, que también fue peronista de Carlos Ménem, de Fernando De La Rua y de Néstor y Cristina Kirchner. Ahora, los olivenses decidieron depositar su confianza para la intendencia en Jorge Macri, un peronista del PRO.
Podría decirse que el lugar más bohéme del barrio es el emblemático Cine Teatro York. En su historia pasaron ciclos de grandes actores y directores, vecinos de distintas generaciones; fue salón de fiestas y albergó toda clase de actividades culturales. Actualmente se difunde el cine y el teatro independiente. También ofrecen espectáculos musicales, como sinfónicas de Bach y Mozart o festivales latinoamericanos de cello y violoncello. Allí, los amantes de la música van a debatir sobre las influencias de Claude Debussy en las composiciones de Tom Jobim o la filosofía ecuménica de Enrique Santos Discépolo.
Los domingos suelo despertarme con el anuncio de la llegada del afilador en su bicicleta, que con su armónica de plástico despierta a media cuadra. O los fletes de compra y venta de segunda mano que con su megáfono revolucionan las casas de quienes ven en ellos una oportunidad de deshacerse de todo lo que haya en su desván.
Olivos es como Nueva York. Hay ricos, y también pobres; famosos y criminales; policías corruptos; bohemios, almas en pena y viejos paloma. The Big Apple en el sur del mundo. Sin embargo, no hay un Woody Allen, ni siquiera el más ignoto de los cronistas, que destierre a este sitio de su identidad más preciada: el anonimato. Por eso me gusta imaginar que vuelvo al pasado. Que todo este verde se queda en el tiempo, donde el barrio no pierde su melancólica tranquilidad. Que todavía vivo en el hoyo 18, el lugar preciso donde todo se termina.
Y vuelve a empezar.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Gringolandia y shock cultural

[Nota publicada en el diario Publimetro, de Chile]

Actor de "las 42 frases" presenta nuevo trabajo en la web: Gringolandia


La espera se termina. El domingo próximo comienza Gringolandia, la webserie chilena que parodia a las sitcom de Estados Unidos, desde Nueva York. Koke Santa Ana (el actor estrella de YouTube y las redes sociales), encarna a Peter, un chileno común que viaja al país del norte en busca de nuevas oportunidades.

Por Matías De Rose



Es una historia de “emprendimiento, shock cultural y adaptación”, precisa su creador y guionista Cristóbal Ross. La tira pretende jugar con los estereotipos gringos de las sitcom (comedia de situaciones), metiendo a un chileno en el baile, usando el estilo de falso documental para hacerlo más real y poder tratar temas más serios en el subtexto. “Me inspiré en las historias de muchos chilenos que con esfuerzo han surgido en el extranjero y que a pesar de vivir lejos mantienen su esencia chilena”, explica Ross.

Elenco. Imágen: Gringolandia.tv

“Fueron dos maravillas de semanas”, cuenta Koke Santa Ana sobre el rodaje y su estadía en Nueva York. “La adaptación fue al instante,”- añade- “se me olvidaba que estaba trabajando. Para mí fueron como vacaciones. En cada esquina descubría mil cosas. Me enamoré al tiro. Hasta me perdí”, se ríe Koke. O Peter. Ya su propia experiencia recrea a su personaje y le da más fuerza a la tesis del autor: Gringolandia es un espejo de la sociedad.

“Personalmente me gusta mucho reflejar mi sociedad y entorno. Todos conocemos al chileno pero poco se representa como personaje. Se me ha dado la chance de hacerlo y cuando resulta, es muy gratificante. Es como tocar el corazón de alguien”, agrega este buen actor, que ya venía trabajando sobre estereotipos chilenos (“las 42 frases…”) y que resulta atractivo para el masivo público de los medios digitales.

Foto: Gringolandia.TV
La serie propone, con humor, entrelazar la realidad con la ficción. Esta “meta-ficción” que también se observa, de manera inversa, detrás de cámara. En este sentido, Koke establece un paralelo entre su experiencia y la de su personaje: “Peter se va a buscar nuevos horizontes y tiene un sueño que desea cumplir en el país, una idea que promete ser muy buena. Yo me fui allá a descubrir la experiencia de hacer mi profesión en otro país y hacer un alto en mi vida en Chile que, para entonces, estaba bien agitada. Lo agradezco enormemente”.

Si bien el tema central es la adaptación a los cambios que enfrenta Peter y cómo usa la identidad nacional como una especie de salvavidas, Cristóbal Ross reconoce que en el trasfondo se busca crear “un espejo en el cual los chilenos podamos observar y criticar ciertos aspectos de nuestra sociedad, sobre todo en el plano socioeconómico. Al ver a Peter siendo marginado por la sociedad norteamericana, también nos vemos reflejados a nosotros mismos cuando somos clasistas o discriminatorios. No sólo queremos hacer reír, sino que también invitar a reflexionar. Ahora, culturalmente somos bastante diferentes y el shock que experimenta Peter hace surgir situaciones divertidas y que le sucederían a cualquier chileno en el extranjero”.

“Siento que se discrimina lo que no se quiere ser”, coincide Koke, “La forma gringa es bien parecida en varios aspectos a la chilena, según me di cuenta. En Nueva York era más frecuente apreciar en la calle a gente de todas las razas, por lo tanto logré percibir la discriminación en el aspecto que aborda el estereotipo de las películas gringas, y lo viví de esa forma. Te juntas con el popular o importante y te vuelves importante”.

La historia este domingo será sencilla y dinámica: los seis webisodios de la primera temporada serán estrenados todos el mismo día, el domingo 24 de noviembre a las 21 horas, a través de YouTube y para celulares a través de la aplicación El Telón. Ross refuerza este curioso método considerando que la audiencia cambió y que es importante que se revisen los paradigmas de la televisión actual: “El estreno semanal tiene lógica en un contexto de llenar una parrilla programática, pero no al pensar en cómo satisfacer al público moderno. Por mucho tiempo el poder lo han tenido las grandes cadenas de televisión, y regalarle toda la serie a la audiencia para que la vea cómo quiera, cuándo quiera y dónde quiera es una muestra de que las cosas han cambiado”.


Título: Gringolandia
Estreno: Domingo 24 de noviembre, 21 horas a través de Youtube.
Elenco: Koke Santa Ana; Nicole Schneider; Abby Feldman; Armen Mazulumian; Alex Hollock; Marshall Brandon.
Productora: Contento (Cristóbal Ross y Nicolás Balbontín).

martes, 12 de noviembre de 2013

"Haz tu voto volar"

[Artículo publicado en el diario El Clarín, de Chile, con algunas ligeras correcciones de Haz tu voto volar, rectificadas por el autor]


Tras su aprobación en el Senado
Tratamiento sobre el voto extranjero genera disidencias
Desde Buenos Aires, analizamos en detalle las complejidades de la ley de reforma constitucional que otorga el derecho a los chilenos en el exterior a participar de elecciones presidenciales y plebiscitos. Tras el despacho de la comisión del Senado, las voces de distintos especialistas se suman a las de agrupaciones como Haz tu voto volar, Chilenos exiliados por la educación y Por el voto chileno desde el extranjero. ¿Cómo continúa el tratamiento legislativo?
En el Obelisco (Buenos Aires). Son 54.000 los chilenos residiendo en la capital argentina.


Por Matías De Rose
Desde Buenos Aires

     El pasado 11 de septiembre, día del aniversario número 40 del Golpe de Estado que derrocó al gobierno de Salvador Allende, el Senado de la República de Chile aprobó el proyecto de reforma constitucional que regula el ejercicio del sufragio de los ciudadanos que se encuentren en el extranjero. Pese al dictamen de la sala, miles de chilenos alrededor del mundo siguen expresando su malestar debido a que el texto no incorpora la elección de parlamentarios, municipales y consejeros regionales. Los exponentes más cercanos son los que se organizan y construyen su ciudadanía en la Argentina, el país donde habita la mayor población de chilenos fuera de Chile. En Buenos Aires, agrupaciones de exiliados políticos y asambleas estudiantiles ponen bajo la luz del cielo porteño sus inquietudes, a días de las nuevas elecciones presidenciales.
     Son aproximadamente 800.000, según datos del Censo de 2002, los chilenos que viven o están temporalmente fuera del país como ejecutivos, estudiantes o trabajadores. Un 13% está compuesto de exiliados por razones políticas, mientras que el 70% restante emigró por cuestiones económicas o familiares.      De acuerdo al Censo de 2010 en Argentina, hay 191.147 chilenos residiendo en su país. La Provincia y la Ciudad de Buenos Aires son los territorios en donde se refleja un mayor número de concentración, con 56.521 residentes. “En términos generales -infiere el cónsul adjunto de Chile en Buenos Aires, Luis Enrique Martín-, estas cifras muestran una disminución de la emigración chilena en Argentina. Luego de alcanzar su nivel más alto en 1991, está paulatinamente disminuyendo: en 2001, se registraron 212.429 chilenos en Argentina; los actuales 191.147 representan una caída superior al 10%”.
     Según informa Pía Argagnon Ocampo, socióloga de la Universidad de Chile e investigadora del documental Al otro lado de la cordillera, entre el 2006 y el 2012 solicitaron residencia en el país vecino 38.000 personas. Esto no implica una autorización para emigrar (o inmigrar), sino para obtener residencia en Argentina. Las estadísticas están para quienes inician el trámite, quienes reciben residencia temporaria y quienes obtienen residencia definitiva.

La votación por el voto
     El propio gobierno de la Alianza, en el 2011, había reinstalado una discusión histórica en la agenda política por una reforma constitucional, aunque la discusión central fue por una ley orgánica regulatoria. Presentaron, por entonces, un proyecto de ley que permitía el voto de los chilenos en el exterior exigiendo un vínculo y estableciendo como requisito la inscripción en los consulados respectivos. Al no conseguir acuerdo dentro del propio oficialismo -tampoco dentro de la Concertación, que lo consideró un proyecto discriminatorio-, la propuesta se “cajoneó”, como se diría en el ágora porteña. La discusión fue repuesta por los senadores DC Soledad Alvear y Patricio Walker y la senadora socialista Isabel Allende, quienes presentaron una nueva reforma constitucional en junio pasado que comenzó a ser analizada.
     En primera instancia, la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento del Senado había autorizado la propuesta y la giró a la sala del Senado, donde finalmente fue aprobada por 26 votos a favor, 9 en contra y ninguna abstención. El proyecto volvió, pese a su aprobación, a hacer el mismo recorrido. En el segundo trámite, la Comisión de Constitución y Legislación del Senado rechazó las indicaciones planteadas por la UDI y despachó el preyecto a la Sala de la Cámara Alta para determinar la modalidad en que se hará efectiva esta iniciativa (ver recuadro: “Propuesta de voto electrónico”). Para que la medida finalmente sea implementada no basta con una reforma constitucional, ya que aunque sea aprobada, el Presidente de la Nación deberá enviar una ley orgánica que imponga un marco regulatorio.
     La medida, además, sólo contempla las elecciones presidenciales y plebiscitos nacionales. Para los comicios parlamentarios, municipales y de consejeros regionales restará un arduo debate planteado en torno a la inscripción automática en el padrón electoral y la jurisdicción del votante. Por ello es que los senadores plantean como necesaria la tramitación de una ley orgánica constitucional para regular la inscripción en los consulados y las atribuciones del Servicio Electoral, además de la reforma principal que suma un par de párrafos a la Constitución.
     Sin embargo, pese a que el dilema parece abrirse, este encuadre generó malestar y controversia entre los organismos demandantes, quienes evidencian un nuevo acuerdo tácito entre gobernantes y concertacionistas (ahora “Nueva Mayoría”). Germán Westphal, de la agrupación Por el voto chileno desde el extranjero, manifiesta que de implementarse una reforma constitucional y una nueva ley orgánica se hará “prácticamente inmodificable la restricción electoral dados los altos quórum que requerirían una nueva reforma constitucional y una nueva ley orgánica que hagan efectivo el derecho a voto pleno de los ciudadanos residentes en el extranjero”.
     “Esta restricción es parte de una discusión mucho más amplia ya que supone rediscutir las nociones de pertenencia a una comunidad política determinada”, expone Gimena Perret, antropóloga y docente/investigadora de la Universidad de Buenos Aires. Se dedica desde hace algunos años a cuestiones vinculadas con procesos migratorios contemporáneos, migración chilena en Argentina, las formas de organización migrante y derechos políticos transnacionales.
     En la Constitución Política de Chile no se distingue entre ciudadanos que residen dentro del país de aquellos que residen fuera. Se habla más bien de ciudadanos. En este sentido, Perret agrega que “siendo ciudadanos es que se puede sufragar. Es un derecho constitucional, no atribución de uno u otro gobierno”.
Haz tu voto volar, una masiva campaña que defiende el derecho a voto de los chilenos en el exterior, espera que se puedan corregir dos aspectos cuando la reforma sea analizada en la Cámara de Diputados. En una carta orgánica que responde a la reciente resolución legislativa, expresan: “Que no se excluya en el texto de la Constitución el derecho de los chilenos en el extranjero a participar en elecciones parlamentarias y que no se exija a los chilenos en el extranjero inscribirse para cada elección, sino una sola vez o en caso de cambio de país de residencia en el extranjero”.
     El Presidente Piñera considera que "si no hay reforma constitucional, los chilenos no tendrían para qué inscribirse, pues estamos con inscripción automática y por tanto nadie sabría dónde están, dónde van a votar". Sin embargo, Westphal sostiene que “no es necesario que haya mesas receptoras de sufragios en ningún consulado si el Servel emite y recibe las papeletas por correspondencia a través de los consulados o directamente a los ciudadanos residentes en el extranjero”. Es decir, los ciudadanos en el exterior votan en la comuna en que están automática, legal y legítimamente inscritos, tal como lo establece la Ley Electoral vigente. Sólo hay que implementar que puedan ejercer su voto en condición de “ausencia".
     Lo que parece unívoco en la derecha chilena es juzgar que el votante en el extranjero deba sostener un “compromiso con Chile” para ejercer su derecho a sufragio, o como sostuvo el senador Carlos Larraín (RN) -uno de los votos disidentes-, en oposición a que “chilenos que no pagan impuestos decidan por las autoridades que gobernarán el país”.
     No obstante, nueve de cada diez chilenos que están en el extranjero actualmente, según estudios revelados por el senador Patricio Walker (DC), están trabajando, estudiando o realizando alguna investigación y tienen un vínculo permanente con el país. Además agregó que “el argumento de que sólo pueden votar los chilenos que pagan impuestos es erróneo, porque la gran mayoría son personas que tienen vínculos con Chile y además van a ratificarlos desde el momento en que tienen que ir al consulado profesional a expresar su voluntad de votar”.
     En tanto, el senador DC Andrés Zaldívar destacó: “siempre estimé que no era necesaria la reforma constitucional para otorgar el derecho a voto a los chilenos en el extranjero”. En la misma postura, el senador Eugenio Tuma (PPD) expresó que “la Constitución no establece que para ejercer el derecho a voto haya que estar en Chile“.

La reforma constitucional:
     La reforma constitucional establece que "los ciudadanos con derecho a sufragio que se encuentren fuera del país, podrán sufragar desde el extranjero en las elecciones de Presidente de la República y en los plebiscitos nacionales, por el solo hecho de solicitarlo para cada elección o plebiscito. Dicha solicitud se dirigirá al Servicio Electoral, pudiendo realizarse en Chile o a través de los Consulados de Chile en el extranjero, indicando el Consulado donde se ejercerá este derecho. Una ley orgánica constitucional establecerá los requisitos formales que deberá contener la mencionada solicitud y regulará la manera en que se realizarán los procesos electorales y plebiscitarios en el extranjero, en conformidad a lo dispuesto en los incisos 1° y 2° del Artículo 18".

Propuesta de voto electrónico
     Hasta el momento, la única alternativa de modalidad anunciada es la que propone el sufragio electrónico desde el país de residencia. Así lo anunció la organización civil Voto Ciudadano, que en los próximos días presentará la propuesta. Estas elecciones virtuales estarán asesoradas técnicamente por Inrria Chile, una corporación chilena/francesa que se dedica a la investigación de herramientas tecnológicas. A esto se suman las coordinaciones que mantienen con Haz tu voto volar, quienes sostuvieron una serie de movilizaciones a nivel mundial para demostrar la importancia de este derecho.
     Entre el 10 y el 17 de noviembre, en paralelo a las elecciones presidenciales y parlamentarias, se realizará una votación electrónica simbólica en la que todos los chilenos que viven en el extranjero podrán manifestar su preferencia por uno de los nueve candidatos presidenciales. La iniciativa fue presentada este sábado por Voto Ciudadano, las fundaciones Inria Chile y Democracia y Desarrollo, la comunidad El Quinto Poder, las campañas Haz Tu Voto Volar y Marca Tu Voto AC, los movimientos Revolución Democrática, Red Liberal e Izquierda Autónoma, además de parlamentarios oficialistas y opositores.

Hagan ruido
     En una encuesta desarrollada en las redes sociales por la agrupación Chilenos en Buenos Aires, 130 usuarios se manifestaron a favor de la aprobación de la ley, mientras que apenas se opusieron 11 personas. A la hora de elegir candidatos, el economista Marcel Claude (Partido Humanista) lidera ampliamente la elección virtual con 79 sufragios. Lo escoltan en el podio el independiente Franco Parisi con 22 votos y Marco Enríquez Ominami (Partido Progresista) con 17. Las candidatas Michelle Bachelet (Nueva Mayoría) y Evelyn Matthei, del partido gobernante, obtuvieron 16 y 12 votos respectivamente. El ecologista Alfredo Sfeir, por su parte, contabilizó 8 electores, la misma cantidad que la registrada por el voto nulo o en blanco. En total, se registraron 163 electores.

     Por otro lado, Germán Westhpal de Por el voto chileno en el extranjero realizó en la web una petición al Presidente de la República de Chile para que presente al Congreso un proyecto de ley que asegure el ejercicio del derecho a sufragio chileno desde el exterior “sin condiciones ni restricciones, tal como se consagra en la Constitución”. Cerca de 3000 ciudadanos chilenos se pronunciaron a favor.

Compromiso con Chile
     Es un típico sábado lluvioso en la Ciudad de Buenos Aires. Sobre la vereda de una esquina ubicada en la intersección de las avenidas Rivadavia y La Plata, se ven imágenes en blanco y negro en los televisores del restaurante Plaza del Carmen. Salvador Allende, Augusto Pinochet, La Moneda humeante y el mozo que sube el volumen. La cercanía por el aniversario del golpe militar en Chile convulsionó también detrás de la cordillera. La batalla de Chile, de Patricio Guzmán, en la Televisión Pública. El formidable 'diálogo de América' que reunió al periodista Augusto Olivares con Salvador Allende y Fidel Castro. Diarios y revistas revolviendo en las trágicas páginas del pasado chileno. Decenas de cuentas de zurdo-burgueses argentinos en Facebook recordando al jefe de la Unidad Popular. A pocas cuadras, la Asamblea de Chilenos Exiliados por la Educación de Mercado debate sobre las vicisitudes políticas de su país en el IMPA, una emblemática fábrica de trabajo cooperativo recuperada por sus trabajadores.
     Se declaran exiliados, según justifican, porque ejerce sobre ellos la imposibilidad de adquirir un derecho, en este caso, su educación secundaria y universitaria. Es la primera jornada de "La Educación de Pinochet. Migración y Exilio en Argentina", donde un grupo de sociólogos, antropólogos, exiliados políticos y documentalistas se dispone a debatir el documental Al otro lado de la cordillera, del director Rodrigo Salinas (InSURgentes).
     De la proyección se desprende que mientras las 16 universidades públicas que hay en Chile son financiadas en un 13% por parte del Estado, las 54 universidades gratuitas que hay en el territorio bonaerense terminan convergiendo en un número significativo de emigrantes, o lo que ellos llaman “exiliados por la educación”. Hasta ahora se estima que hay cerca de tres mil estudiantes chilenos, entre Provincia y Ciudad Autónoma, fundamentalmente en universidades públicas, aunque para el consulado chileno en Buenos Aires serían, al menos, dos mil personas más. Las que tienen mayor número son la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Nacional de la Plata.
     Por lo que pudo detectar la sede diplomática, existe una elevada tasa de deserción de los estudiantes chilenos, que es, además, concomitante con la baja tasa de graduación que tienen los propios argentinos, especialmente en universidades públicas que es donde se concentran los chilenos. El Gobierno busca saber a través de sus embajadas y consulados el destino de estos estudiantes una vez graduados. Pues resulta que la convalidación de títulos recientemente aprobada es el primer paso en el engranaje del “compromiso con Chile”, obligando a los graduados a renunciar vínculos con el país que los instruyó gratuitamente en el ámbito académico para regresar con el Estado que alguna vez les fue ausente.